Voy
caminando por un callejón, es medio día, el lugar esta extrañamente
vacío, paso a paso me lleno de incertidumbre pero no tengo miedo, el
lugar por extraña razón me parece familiar pero no recuerdo de
donde o cuando.
Al
acercarme un poco puedo percibir un aroma muy peculiar, similar al de
un hospital o farmacia, me pregunto si será alguna clase de formol,
alguna sustancia química, pero este olor no es cáustico ni
corrosivo, es mas bien refrescante, me viene la imagen de mi propio
cuerpo maquillado y bien vestido después de morir, no se si es una
escena de muerte o vida.
El
sitio es un edificio de dos pisos, las ventanas están abiertas,
cortinas rasgadas, de momento tengo la sensación de que todos
salieron precipitadamente, creo que se trata de un edificio donde
habita gente muy pobre.
A
medio pasillo esta una escalera plegable, encuentro una metáfora
interesante, tratar de subir hacia un lugar ficticio, muchos
significados pasan al instante por mi cabeza, es bastante poética la
imagen solo esta allí, estática, sin propósito alguno.
Subo
por la escalera y al bajar la vista todo el piso esta cubierto por
cientos de cerebros humanos, encarnados a la médula espinal, cada un
perfectamente acomodado, no hay sangre ni fluidos, todo es perfecto.