8/8/11

Halo lunar



Estoy sentado en un sillón puf color marfil, es bastante cómodo y solo me limito a relajarme, sentir la brisa del viento, de momentos creo estar perdido y no distingo bien donde estoy, miro a mi al redero, creo estar en plena calle sobre la banqueta, aun lado esta un poste de luz, extiendo mi brazo y empujo el puf para mecerme un poco, toco la superficie satinada del sillón y un sentimiento cálido recorre todo mi cuerpo, me viene recuerdos de la infancia, me encantaba frotar mis labios sobre la textura de mi piyama favorita, el tiempo se detiene y la brisa se torna un algo cálida, un tenue sonido hace zumbar mis oídos pero sin molestia alguna.

El cielo nocturno luce una claridad indescriptible, de esos cielos que solo pueden ser divisados a grandes alturas o en zonas muy alejadas de la urbe, del ruido lumínico y la contaminación.

Miro la luna, es un cuerpo casi irreconocible, esta formada por luces parpadeantes de colores dibujando círculo perfecto y flotando en la oscuridad, otra línea atraviesan el círculo trazando una forma elíptica, es luna llena y a la vez menguante. Entonces comienza a girar, como un gran halo avanzando lentamente sobre su eje de rotación, al girar puedo distinguir la elipse que forma al cambiar de perspectiva al grado en que las luces alcanzan un efecto doppler. Cierro lo ojos y se han detenido, siento una soledad aplastante, me viene a la mente la sensación de que estoy completamente solo en el mundo, que nadie mas esta observando esto que se ponte ante mis ojos, no se si sentirme especial o acomplejado.

El momento es interrumpido por un par de amigos, comenzamos a charlar tan solo de cosas inverosímiles, yo aun estoy ausente, perdido en la imagen, tengo un terrible impulso de gritarles que alcen sus ojos al cielo, pero las palabras se estancan en mi garganta, creo que para ellos tal efecto lumínico les es imposible de ver.

Ellos siguen haciendo como que platican, yo solo hago como que los escucho.

Mi vista se pierde en el horizonte.