13/7/10

gusanémona

Estoy sentado en la sala de en una casa estilo minimalista, esta situada en el centro de un jardín mas a menos amplio con bardas llenas de enredaderas, el lugar parece no tener entrada alguna y la casa esta solamente rodeada por grandes bardas, entro en una habitación que es el estudio de mi padre en la realidad, seguido de mi entra Dock, mi mejor amigo y a quien conozco desde que tengo memoria , nos sentamos, yo estoy frente a la computadora y le muestro algo de mi repertorio musical, entonces se oye un leve sonido dentro de un mueble, permanecemos en silencio y el sonido se hace mas perceptible, algo desconfiado, abro el cajón de donde proviene el ruido, dentro hay un pequeñito gusano acorrucado, es bastante peculiar y parece un “pokemon verdadero”, es verde intenso y con una joroba sobre la cabeza, de su cuerpo brotan pequeñas espinas, se ve inofensivo  hago que suba en una hoja de papel y lo muevo hacia el escritorio, comienza a caminar en círculos, Dock esta aterrorizado, le provoca nauseas el solo verlo pero se resiste, le hago un poco de burla por temer a un animalito tan pequeño.

Seguimos observando el insecto y me percato de que esta consiente, no solo como animal si no como si fuese un ser humano, de alguna forma siento su presencia y por un momento creo que me observa, siento entonces algo extraño, repulsión como por cualquier insecto, pero también ternura y curiosidad por tocarlo, acerco mi mamo y el gusano sube sobre mi palma, sus patas son como pinzas que se aferran con fuerza, lo acaricio un poco y permanece quieto, entro en una especie de trance por un momento, lo observo fijamente y mi visión se agudiza logrando percibir con detalle casi microscópicos la superficie de su delgada piel, mi visión hace cada vez mas y mas zoom dándome la sensación de entrar en el gusano, mi conciencia se pierde y se funde con la de gusano, ocurre algo que me deja sorprendido y nunca antes experimente, ahora soy el gusano, la sensación es indescriptible, es como nacer de nuevo por un instante, incluso mi percepción cambia, todo es mas grande, puedo sentir mi fragil cuerpo sin extreminades, mi visión es calehidoscópica, fascinante en pocas palabras pero afimero.

Vuelvo a la normalidad, ahora escucho la voz de Dock, me esta llamando, salgo del trance y sonrió, el parece entender lo que acaba de suceder y se muestra algo curiosos por experimentar lo mismo, pongo el gusano es su mano y siento en mi propia mano como el gusano hace presión con sus patas sobre la mano de Dock, algo así como sinestesia extrapersonal, no le provoca dolor pero si malestar, trata de quitar el gusano agitando su mano pero esta demasiado aferrado, lentamente me acerco y se lo retiro, el animal esta tranquilo a pesar de la sacudida. 

Los dos contemplamos el gusano, se acurruca y empieza a emanar una luz de su cuerpo, la luz se hace cada vez más intensa pero poco deslumbrante, entonces y con solo un pestañeo, el gusano se convierte en una especie de anémona de mar, se transforma pero sigue conservando su tamaño original, además se mueve un poco, me siento algo ansioso, lo sontengo y lo llevo al jardín de forma casi automática, lo coloco sobre el pasto y solo se planta incrustándose en la tierra, cambia de colores y poco a poco mas tubérculos iguales comienzan a brotar, crecen lentamente mientras que desprenden colores fascinantes, Dock y yo estamos sorprendidos por el espectáculo. 

Cuando el jardín se llena de estos seres multicolores, sentimos tranquilidad, un sonido proveniente del entorno inunda el lugar, suena como el viento, entre el viento y el mar, los tubérculos comienzan danzar en sincronía con el sonido, ahora Dock y yo estamos descalzos y podemos sentir una textura viscosa y calida que se mueve bajo las plantas de nuestros pies, el da un gran salto como un intento de evadir los tubérculos pero le es difícil resistirse, yo en cambio me dejo llevar por el suceso, es placentero y encuentro algo de sensualidad en ello. 

El sonido del viento-mar se hace cada vez mas intenso y nos dejarnos llevar, bailamos y saltamos, siento que somos absorbidos por los tubérculos, de pronto ya no me identifico como sujeto, tengo una perspectiva del jardín externa a mi, no soy yo el que observo por que desaparezco de la escena, pero tengo una imagen de cómo luce el lugar sin la casa ni nosotros, solo permanece ese pequeño campo cubierto de anémonas que danzan en armonía, es un panorama hermoso de ver y me lleno de una plenitud indescriptible.

pinkpop

Estoy en una fiesta de disfraces dentro de una casa antigua, he visitado este lugar en sueños anteriores pero es la primera vez que lo menciono, una combinación de distintas construcciones de la vigila, algo ecléctico, parece casona antigua pero con una paleta de colores neoclásica.

Dentro esta Elisa disfrazada de gata, junto con otros personajes que solo viven en mi imaginario inconsciente, estan igualmente disfrazados, el alcohol fluye y las pasiones se desbordan,  la fiesta se convierte en una orgía de conversaciones y risas espasmódicas. Llego a un estado de ligera ebriedad y sucede algo extraño que de adolescente experimente con frecuencia, me alejo del evento para llamar la atención de los demás, en esta caso la de Elisa,  pero nadie se percata de mi ausencia, regreso y hago todo un bodrio, por un momento me detengo y la observo, admiro su jovialidad, esta enervada de alegría, siento envidia de su estado, ella hace caso omiso de mi escena y  sin remedio alguno comienzo a llorar. Me doy cuenta estar disfrazado de gato, entonces mi llanto se convierte en maullido.

Salgo corriendo del evento, ahora estoy enfrente de la procuraduría de Toluca, son las 12 a.m. pero las calles están inertes, camino hacia el norte y observo a lo lejos un grupo de personas, paso de manera disimulada frente a ellos, un tipo se acerca y saca un cuchillo, me pide todo lo que traigo, el esta vestido como punk estrafalario, moja pinada de rosa, playera rayada de negro y rojo, botas rojas con estoperoles, pantalón de cuadricula, guantes de motociclista y perforaciones con piezas multicolores, trato de tranquilizarme pero tengo miedo, de manera sumisa le digo que no traigo nada de efectivo, tengo solo 70 pesos en el bolsillo, presiona entonces el cuchillo contra mi vientre, los otros individuos se convalecen y le piden que me deje, al fin me suelta y de buena gana le extiendo el dinero, lo saludo y le expreso mi gratitud, el también se siente conmovido y se disculpa al respecto. Hablamos un poco de la economía y la situación social en el país, el tipo trata de justificar su acto de vandalismo y yo de comprenderlo.

Reparte su ganancia con Rico, un compañero de la escuela, algo obstinado y pretencioso, nunca me ha parecido su actitud y me es indiferente su amistad, se que me desprecia pero también me respeta, creo sentir lo mismo por el, por alguna extraña razón, de momentos me inquieta su presencia, en fin. 

En el sueño, Rico me evade como si no me conociera y viceversa, después trata de regresar su botín de 35 pesos pero me rehusó, estoy decepcionado de cómo alguien que pareciera ser obstinado pero algo honrado, me traiciona de esa forma, pienso en las rastas que tiene son pura falsedad por que de rastafari no tiene un pelo.

Sigo caminando y se me unen tres personajes que no logro recordar muy bien, llegamos a un callejón angosto y uno de ellos comenta lo inseguro que es la zona, conforme avanzamos el lugar se torna mas denso, pordioseros y borrachos son los habitantes de este lugar. A los costados del camino las bardas están forradas con frondosas enredaderas, seguimos caminando y llegamos al portón viejo de un edificio antiguo, dentro nos encontramos en una especie de centro comercial en obra negra, el lugar esta deteriorado y poco iluminado, por los pasillos transitan personajes de la urbe, skatos, skins, punks y toda clase de gente marginada por la sociedad. El lugar es atemorizarte al inicio pero me acostumbro, algunos locales están simplemente vacíos, observo el lugar como un espacio de difusión para propuestas de música, arte, cine y cultura alternativa. Entro a una tienda de comics que tiende más hacia figuras de arcilla de superhéroes, sin llamar mucho mi atención salgo del local, sigo recorriendo el lugar y me acerco a un grupo de skatos que están señalando hacia la planta alta, cometan que es el piso donde venden artículos de brujería y al que no todos los usuarios tienen acceso, algunos hacen comentarios con morbo, otros se refieren con miedo, doy un par de vueltas por las escaleras y observo que la ultima escalera que lleva al segundo piso esta clausurada, entonces se escucha un grito, no distingo si es de un niño o una mujer despavorida, alguien cerca dice que acaban de sacrificar una victima, todas las personas de la plata baja y el primer piso se intrigan por el grito, muchos se alistan para salir del lugar conociendo que este centro comercial subterráneo se transforma en un sitio escabroso por la noches, otras personas mas bien se acercan a las escaleras pendientes de lo que estaba apunto de suceder, pasan algunos minutos y llegan personajes cada vez mas excéntricos de vestimenta.

Se escucha un graznido, al borde del segundo piso un ave deambula, es casi de tamaño humano, la multitud esta ansiosa, algunos gritan como si los estuviesen torturando, me pongo nervioso y comento a mis tres acompañantes que es hora de retirarnos, al dirigirnos hacia la salida la gente aplaudir, miro hacia atrás y por las escaleras van descendiendo tres seres quiméricos  con cuerpo de guajolote y cabeza humana, uno de ellos con sombrero, es guitarrista de una banda de rock, el publico esta cada vez mas excitado, me lleno de pánico y comienzo a correr, no tanto por las criaturas sino por la efervescencia tan mórbida que la gente muestra ante tal espectáculo, como si fuesen fieles seguidores de la magia negra y los cultos satánicos. Los cuatro corremos, yo en cambio siento que solo caminamos apresuradamente, el terror me invade, no percibo la distancia recorrida, la huida perece interminable hasta que por fin salimos del lugar.

Estando aun aturdidos uno de mis acompañantes de momento me pareció familiar, dice lograr recordar el nombre del sitio, se llama “PinkPop”, un espacio donde seguido organizan tocadas de punk y doom, pero el  había escuchado que el sitio tenia un propósito mas siniestro aunque nunca lo creyó.


Rob Mew

Estoy en un gran callejón mediterráneo, a los costados hay portales con arcos románicos, tiendas de recueros, panaderías, cafés, vinaterías y demás locales típicos de aun barrio francés adornan el lugar, el cielo es hermoso, combina con el marrón cantera del portal, al ambiente tiene gran vivacidad, la gente se pasea, algunos comen helado, otros sentados en las bancas leen o platican. Pero pese a la gente alrededor me siento solo, tengo la impresión de estar de paso, soy en visitante solitario. 

A la mitad del callejón se extiende una carpa blanca, dentro esta una exposición de arte objeto. He tenido varios sueños donde me encuentro con objetos de arte, aun no comprendo el grado de imaginación que tengo como para contemplar en el sueño imágenes resueltas tan complejas como una obra, creo, son imágenes que trascienden a mi subconsciente, algún especie de conocimiento proyectado por una esencia ajena, un sueño colectivo, la supermente, la madre tierra, el universo, no lo se.

La exposición esta formada por esculturas en miniatura, son de resina o algún tipo de polímero, algo extraño, es que están pintadas de blanco y negro, parecen modelos didácticos de medicina o esculturas de Gunther von Hagens a escala, distintos cortes descubren el cuerpo humano en su interior con gran detalle, observo la figura de una mujer embarazada, no recuerdo las fichas técnicas pero las hay. El tono grisáceo de las figuras me desconcierta, parecen cadáveres, paso buen rato observando las obras, la gente se disipa y estoy solo en el lugar, encuentro el nombre de la autora, no lo recuerdo pero es algo extraño de pronunciar, entonces se proyecta un holograma, es parte de la obra pero no lo había observado, son imágenes aleatorias de distintas personas, creo que las figuras expuestas son modelos de personas antes vivas, después aparece la imagen de la mujer embarazada, esta de cuerpo completo y desnuda, parpadea, abre los ojos y me mira, ahora el holograma antes monocromático cambia a colores reales, después desaparece la proyección

Salgo de la carpa, es difusa la hora del día, el cielo tiene un leve teñido boreal, llego al final del callejón y entro a una galería. Encuentro una exposición de Rob Mew, un personaje onírico, dentro del lugar hay una instalación, el lugar esta poco iluminado, hay globos con helio flotando, amarrados entre si con listones de colores, una pantalla muestra escenas de los mismos globos en distintos lugares, un bosque, el subterráneo, una granja, un baño etc. el video parece filmado con una cámara de 8 mm. La faltada luz intencionada, en contraste con el color de los globos da una atmósfera espectral y melancolía, por describir la sensación. Hay mas instalaciones pero no les presto atención, me concentro en un personaje que esta en la entrada de la galería, dos mujeres conversan con el, sin que alguien me lo explique deduzco por intuición que el hombre de 50 años, 1.70, calvo, delgado, facciones afiladas, vestido de mezclilla y saco gris estilo vagué, es el autor de las piezas. Pasa desapercibido por que no tiene ni una pinta de artista, pienso un poco en como las apariencias son engañosas. 

Colgando de la pared esta una manta larga, el artista invita a la gente a que intervengan la galería junto con el, pocas personas se acercan, algunos desconfían de su posición, entonces yo me acerco, esta hablando sobre su desprendimiento personal en relación con el objeto o la obra, dice no importarle su trabajo, con o sin “el” la obra es. Una mujer esta a mi lado, es bastante atractiva, parece estar indignada por el comentario, alega entonces sobre los atributos del autor, como la obra sin el reconocimiento del autor no se puede considerar como arte, sin mas ni menos tomo un rodillo limpio, lo lleno de pintura y me dispongo a intervenir, pienso retarla, pero en vez de “pintar” arrojo el rodillo lleno de pintura hacia la lona, Rob no parece sorprendido, se que no esperaba menos de mi, al escurrir la pintura lo observo a los ojos y siento que de otra parte nos conocemos, veo en sus ojos tranquilidad y templanza. Tal como lo espere, la dama hace un gesto burlón hacia mí, la compadezco y pienso en como una mujer tan hermosa puede guardar tantos prejuicios o ser tan obtusa, su forma de vestir refleja lo contrario pero creo que uno nunca sabe.

Salgo de la galería, una energía recorre todo mi cuerpo, interpreto el evento como un acto poético, lúdico, sexual en cierto punto. Pienso en las posibilidades que nuestros actos tienen, en como pequeños instantes llevados al extremo se pueden convertir en experiencias mágicas. Me estremezco de emoción y corro por la calle, siento que desaparezco entre la multitud.

Tornasol

Esta líneas relatan un sueño que tuve ya hace 5 años aproximadamente, estaba en sexto semestre de preparatoria, aunque a ha pasado algo de tiempo, recuerdo todo con lujo de detalle, es un sueño muy importante y revelador para mi, cuando lo recuerdo siento terror, miedo, nostalgia, una mezcla turbia de emociones que solo me dejan en la incertidumbre al burcar algún signicado.

Sueño un callejón muy similar a los barrios de una película de clase B, el cielo es de naranja intenso y algo espectral, parecido al de un atardecer en la playa pero sin el inmenso sol, recuerdo muy buen este cielo, por el callejón va caminando Judith, en aquel entonces era mi novia o algo por algo parecido, nunca le pedí que fuera mi novia pero nuestra relación fue muy intensa, en fin. Ella camina junto con Mito, un camarada de la preparatoria al que admiro bastante, una de las personas más sencilla y carismáticas que he conocido, siempre le he tenido mucho afecto y verlo de vez en cuando es todo un placer.

Los dos caminan perdidos en busca de algún lugar, tengo el extraño presentimiento de que se trata de una fiesta, de pronto Mito observa una figura a lo lejos, es un hombre alto y delgado cubierto con una túnica negra, Judith lo distrae y trata de evitar que el observe esta extraña figura, como si ella supiese de que se trata, ella lo toma de la mano y aceleran el paso, dan vuelta en un callejón hacia la izquierda, es un callejón sin salida, los dos están algo confundidos, saben que están en dirección equivocada pero Judith observa una salida o entrada a un edificio buscando refugio para los dos, ella le dice a Mito que corra y los dos corren agachados, Judith lo cubre con su mano simulando protegerlo de la lluvia, llegan a una puerta que aparenta ser blindada y bastante pesada, a pesar de su aspecto, la puerta se desliza suavemente casi en automático, entran entonces al edificio que es un estacionamiento vació, dentro hay solo unas cuantas luces blancas prendidas pero que dan algo se visibilidad, caminan unos metros, creyendo estar a salvo, Mito esta algo asustado y Judith trata de tranquilizarlo, le dice que todo va estar bien, ella voltea para verificar que nadie los sigue, la puerta comienza a cerrarse y ella se exalta, detrás esta el hombre de túnica, Mito voltea, ella le grita que no lo observe, que aparte su mirada, de pronto este ser extiende su mano por debajo de la túnica, logro divisar un detalle de su mano, es pálida y esquelética con uñas negras y largas, tiene solo cuatro dedos, descubre su rostro, pese a que el sueño es algo impersonal siento un miedo terrible, hasta el día de hoy recuerdo ese rostro, alargado y calvo, sin boca ni orejas, la piel casi pegada al cráneo como la de un niño en estado extremo de desnutrición, un color enfermizo, entre azul y gris pálido, dos pequeñas fosas algo deformes simulan ser su nariz, sus ojos son de pesadilla, grandes y almendrados, negros en su totalidad y con un leve matiz sanguina. Tal vez no sea tan mórbida la descripción pero este ser me pareció terrorífico y jamás lo olvidare, su mirada era como encarar todos los miedos juntos. 

Judith y Mito quedan bloqueados, entonces el ser hace un leve movimiento con la cabeza, los dos se sobresaltan, suavemente saca de su regazo un esfera del tamaño de una bola de boliche, la esfera brilla intensamente, su color es igual al del atardecer en el callejón, parece que Judith sabe de que se trata, nunca logre descifrar que significo esto, pero ella sabe lo que sucederá, Mito esta hipnotizado ante la esfera, su mirada parece perderse junto con su esencia, Judith le grita “¡Mito, no Mito no mires!”, lo mueve abrupta mente para que reaccione pero es demasiado tarde. 

Ahora yo me encuentro en el lugar Mito, yo soy el que esta hipnotizado y alcanzo distinguir como Judith trata de rescatarme, sus gritos se van perdiendo, pero yo soy el que se esta desvaneciendo, el miedo me consume a tal grado que no siento absolutamente nada, me entrego a observar al esfera, brilla cada vez mas intenso hasta que el brillo deslumbra todo el lugar y desaparezco de la escena. 

Creo que el sueño termino, pero antes observo el estacionamiento, no hay nadie, ni Judith, ni Mito, ni la criatura, el lugar esta desierto y solo esta aquella esfera flotando, irradia una luz tenue, logro distinguir una especie de micro universo, miles o cientos de pequeñas partículas están dentro de la esfera, además oigo un sonido muy extraño, una especie de zumbido con eco. 

La imagen cambia, veo un espacio blanco en su totalidad, creo que la esfera ha explotado pero ahora el centro de la escena están todas las partículas esparcidas que contenía la esfera, están flotando y orbitando como una galaxia, el zumbido de hace mas pronunciado, adquiere algo de ritmo, me concentro solo en el zumbido hasta que pierdo la visión.