13/7/10

pinkpop

Estoy en una fiesta de disfraces dentro de una casa antigua, he visitado este lugar en sueños anteriores pero es la primera vez que lo menciono, una combinación de distintas construcciones de la vigila, algo ecléctico, parece casona antigua pero con una paleta de colores neoclásica.

Dentro esta Elisa disfrazada de gata, junto con otros personajes que solo viven en mi imaginario inconsciente, estan igualmente disfrazados, el alcohol fluye y las pasiones se desbordan,  la fiesta se convierte en una orgía de conversaciones y risas espasmódicas. Llego a un estado de ligera ebriedad y sucede algo extraño que de adolescente experimente con frecuencia, me alejo del evento para llamar la atención de los demás, en esta caso la de Elisa,  pero nadie se percata de mi ausencia, regreso y hago todo un bodrio, por un momento me detengo y la observo, admiro su jovialidad, esta enervada de alegría, siento envidia de su estado, ella hace caso omiso de mi escena y  sin remedio alguno comienzo a llorar. Me doy cuenta estar disfrazado de gato, entonces mi llanto se convierte en maullido.

Salgo corriendo del evento, ahora estoy enfrente de la procuraduría de Toluca, son las 12 a.m. pero las calles están inertes, camino hacia el norte y observo a lo lejos un grupo de personas, paso de manera disimulada frente a ellos, un tipo se acerca y saca un cuchillo, me pide todo lo que traigo, el esta vestido como punk estrafalario, moja pinada de rosa, playera rayada de negro y rojo, botas rojas con estoperoles, pantalón de cuadricula, guantes de motociclista y perforaciones con piezas multicolores, trato de tranquilizarme pero tengo miedo, de manera sumisa le digo que no traigo nada de efectivo, tengo solo 70 pesos en el bolsillo, presiona entonces el cuchillo contra mi vientre, los otros individuos se convalecen y le piden que me deje, al fin me suelta y de buena gana le extiendo el dinero, lo saludo y le expreso mi gratitud, el también se siente conmovido y se disculpa al respecto. Hablamos un poco de la economía y la situación social en el país, el tipo trata de justificar su acto de vandalismo y yo de comprenderlo.

Reparte su ganancia con Rico, un compañero de la escuela, algo obstinado y pretencioso, nunca me ha parecido su actitud y me es indiferente su amistad, se que me desprecia pero también me respeta, creo sentir lo mismo por el, por alguna extraña razón, de momentos me inquieta su presencia, en fin. 

En el sueño, Rico me evade como si no me conociera y viceversa, después trata de regresar su botín de 35 pesos pero me rehusó, estoy decepcionado de cómo alguien que pareciera ser obstinado pero algo honrado, me traiciona de esa forma, pienso en las rastas que tiene son pura falsedad por que de rastafari no tiene un pelo.

Sigo caminando y se me unen tres personajes que no logro recordar muy bien, llegamos a un callejón angosto y uno de ellos comenta lo inseguro que es la zona, conforme avanzamos el lugar se torna mas denso, pordioseros y borrachos son los habitantes de este lugar. A los costados del camino las bardas están forradas con frondosas enredaderas, seguimos caminando y llegamos al portón viejo de un edificio antiguo, dentro nos encontramos en una especie de centro comercial en obra negra, el lugar esta deteriorado y poco iluminado, por los pasillos transitan personajes de la urbe, skatos, skins, punks y toda clase de gente marginada por la sociedad. El lugar es atemorizarte al inicio pero me acostumbro, algunos locales están simplemente vacíos, observo el lugar como un espacio de difusión para propuestas de música, arte, cine y cultura alternativa. Entro a una tienda de comics que tiende más hacia figuras de arcilla de superhéroes, sin llamar mucho mi atención salgo del local, sigo recorriendo el lugar y me acerco a un grupo de skatos que están señalando hacia la planta alta, cometan que es el piso donde venden artículos de brujería y al que no todos los usuarios tienen acceso, algunos hacen comentarios con morbo, otros se refieren con miedo, doy un par de vueltas por las escaleras y observo que la ultima escalera que lleva al segundo piso esta clausurada, entonces se escucha un grito, no distingo si es de un niño o una mujer despavorida, alguien cerca dice que acaban de sacrificar una victima, todas las personas de la plata baja y el primer piso se intrigan por el grito, muchos se alistan para salir del lugar conociendo que este centro comercial subterráneo se transforma en un sitio escabroso por la noches, otras personas mas bien se acercan a las escaleras pendientes de lo que estaba apunto de suceder, pasan algunos minutos y llegan personajes cada vez mas excéntricos de vestimenta.

Se escucha un graznido, al borde del segundo piso un ave deambula, es casi de tamaño humano, la multitud esta ansiosa, algunos gritan como si los estuviesen torturando, me pongo nervioso y comento a mis tres acompañantes que es hora de retirarnos, al dirigirnos hacia la salida la gente aplaudir, miro hacia atrás y por las escaleras van descendiendo tres seres quiméricos  con cuerpo de guajolote y cabeza humana, uno de ellos con sombrero, es guitarrista de una banda de rock, el publico esta cada vez mas excitado, me lleno de pánico y comienzo a correr, no tanto por las criaturas sino por la efervescencia tan mórbida que la gente muestra ante tal espectáculo, como si fuesen fieles seguidores de la magia negra y los cultos satánicos. Los cuatro corremos, yo en cambio siento que solo caminamos apresuradamente, el terror me invade, no percibo la distancia recorrida, la huida perece interminable hasta que por fin salimos del lugar.

Estando aun aturdidos uno de mis acompañantes de momento me pareció familiar, dice lograr recordar el nombre del sitio, se llama “PinkPop”, un espacio donde seguido organizan tocadas de punk y doom, pero el  había escuchado que el sitio tenia un propósito mas siniestro aunque nunca lo creyó.